Se aplicó un refresh de empaque mediante la simplificación de elementos y el uso de una tipografía más dinámica y legible. Se conservaron los códigos de color originales para no perder el reconocimiento del consumidor, pero se integraron en un diseño más limpio y cohesivo. Además, se refinaron las ilustraciones de frutas y se optimizó el flujo de información técnica en los extremos para lograr un acabado profesional y equilibrado.