Se implementó una composición basada en una retícula dinámica de bloques de color, donde cada sección resalta fotografías de archivo mediante tratamientos bitono y sepia. Para reforzar el concepto vintage, se utilizó una tipografía con relieve y sombras paralelas inspirada en la estética de los años 60 y 70, logrando un contraste armónico entre la saturación del diseño y la carga histórica del material fotográfico.